Ballet Joven de Lima

Metodología

 

El mundo de hoy asiste a un creciente desarrollo de la técnica para la preparación de bailarines. En el concierto internacional compiten varios métodos: el de Agripina Vagánova (Escuela rusa); el de Enrico Cecchetti (Escuela italiana); el del Royal Ballet, muy difundido en Latinoamérica; el de la Escuela francesa, tal y como se enseña en la Ópera de París; y el método cubano, que cuenta con gran vitalidad en México y en el mundo hispánico en general. Por supuesto, también hay muchos maestros de ballet que aplican métodos eclécticos o visiones personales de las grandes escuelas.

El estudio del método cubano para la enseñanza del ballet, el análisis de su definición y desarrollo, constituirían, de por sí, un trabajo de gran magnitud que rebasaría los propósitos de este artículo. Aunque en 1931 abrió sus puertas la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro Arte Musical, bajo la guía del maestro ruso Nicolai Yavorski, y de ella salieron los primeros bailarines profesionales cubanos, una estrella de la magnitud de Alicia Alonso y un maitre tan notable como Fernando Alonso, para esa época aún no hay indicios de un modo cubano de hacer el ballet, hasta que en 1948 se crea el Ballet Alicia Alonso y, dos años más tarde, la Academia de Ballet, como parte de un proyecto de gran alcance artístico. De esta manera, a mediados del pasado siglo, quedaba establecida en Cuba la enseñanza del ballet con verdadero  rigor profesional.
Por supuesto, se trabajaba por la concepción de una forma nacional de hacer la danza clásica. Alicia Alonso ha relatado algo que tiene que ver con la relación clase – coreografía:

"Desde que estaba trabajando en Pro-Arte, él (Alberto Alonso) empezó a hacer ciertas coreografías, algunas con temas cubanos. Algunas obras de estas características se la prohibieron, autorizándolas únicamente si yo bailaba, como una especie de garantía o resguardo. Así pudimos, con esa unión, introducir ya  experimentos de Alberto como coreógrafo, con temas cubanos, con música cubana y con nuestro folklore, utilizando elementos cubanos, enriqueciendo el mundo de nuestra técnica de ballet y nuestra forma artística de bailar. Esos fueron los principios, la base de la escuela cubana de ballet.

No fue solamente escogiendo, en un salón, dando la clase todos los días, sino también proyectándola en escena. Los nacimientos de esos factores produjo el nacimiento de lo que constituye la escuela cubana de ballet. La parte técnica y artística en la base que después, con el triunfo de nuestra Revolución, se fija y se desarrolla."